Insomnio spinettiano

La noche es día sin sol 

picos golpean el vidrio 

(Brian Eno y Robert Fripp distorsionan llenan el caracol de la mañana

Roberto Bolaño me trae un lago, o un río que ahora veo en un documental

Auxilio se vuelve persona, tía, madre de la poesía mexicana)

Mis párpados

Adánicos pálpitos

Pálidos trópicos

Plateados, fríos

Sobre un puente el niño lanza

Impreca

Y duerme

hamaca

Los mundos sobre el vidrio frío, 

Empañado, 

bajan.

raíces

Se secó el año pasado y aunque floreció por última vez en primavera, murió en enero. Son como cuerdas que sostienen el árbol, tensas, bajo la tierra dura, apisonada. Sacarlas no es sencillo. No entiendo por qué Hemingway eligió la metáfora del iceberg. Aquí, no muy lejos, un árbol invertido me espera bajo tierra y decido desenterrarlo.

Miro por la ventana ahora, después de cerrar el pozo, como si acabara de enterrar un muerto.

¿Quedará en la tierra la memoria del vacío que dejaron sus raíces?

Colibrí

Y en los chorros de flores mitigaban su deseo de Dios los colibríes.

Miguel Ángel Asturias, “Leyenda del tesoro del Lugar Florido” (Leyendas de Guatemala)

Abierta la ventana
entra la madrugada fría
y al golpe del hibisco en la mirada
me sorprende un pica-flor
colgando del aire

Pienso que escapa
pero se suspende frente a las flores rojas
come para mitigar la ausencia de dios

Trago la mañana
busco en sus ojos-brillo
alguna señal
que me niegue que moriré sin remedio

Design a site like this with WordPress.com
Get started