Y en los chorros de flores mitigaban su deseo de Dios los colibríes.
Miguel Ángel Asturias, “Leyenda del tesoro del Lugar Florido” (Leyendas de Guatemala)
Abierta la ventana
entra la madrugada fría
y al golpe del hibisco en la mirada
me sorprende un pica-flor
colgando del aire
Pienso que escapa
pero se suspende frente a las flores rojas
come para mitigar la ausencia de dios
Trago la mañana
busco en sus ojos-brillo
alguna señal
que me niegue que moriré sin remedio