Los sapos asedian tu castillo
cantan al unísono su mejor canción
cada cual con su mejor vestido
sueña que tu beso termine con su calvario
Con un ojo en el agua y el otro en piel ajena
fingen que nada pasa
prologan el momento en que se apaguen las luces
y la princesa se acueste con otro
sin darles las buenas noches